la receta clásica
Bobó de camarón brasileño
El bobó de camarón es el puré tropical bahiano — una base amarillo-anaranjada de mandioca cremosa con leche de coco y aceite de dendê, con langostinos rosados visibles encima. El aroma del dendê más el cilantro más el camarón es su firma inconfundible. Se sirve con arroz blanco para absorber la crema, y farofa de dendê opcional. El dendê es el alma del plato — sin él, es solo crema de mandioca con camarones.
rinde 6 porciones·579 kcal por porción·cocina brasileña
La receta tradicional
Preparación
Pele y corte 1 kg de mandioca en trozos medianos. Cocine en olla a presión con agua suficiente para cubrir durante 15–20 minutos después de alcanzar la presión, hasta que estén muy blandos. Reserve el agua de cocción.
Sazone 600 g de langostinos limpios con jugo de limón, sal y pimienta negra. Deje marinar 10 minutos mientras prepara las verduras.
En una licuadora, procese la mandioca cocida (sin el agua) con 200 ml de leche de coco y una pizca de sal hasta obtener un puré liso y espeso. Si queda muy denso, añada un poco del agua de cocción reservada. Reserve.
En una cacerola grande de fondo grueso (o de barro), caliente la mitad del aceite de dendê (25 ml) a fuego medio. Sofría la cebolla hasta que se ablande, unos 3 minutos. Añada el ajo y los pimientos picados y cocine 3 minutos más. Agregue el tomate y el ají dedo de moça y sofría 2 minutos.
Incorpore los langostinos sazonados a la cacerola y revuelva sin parar durante 2–3 minutos, solo hasta que estén rosados y opacos. No los cocine de más. Reserve los langostinos aparte si prefiere no cocinarlos más.
Baje el fuego. Agregue el puré de mandioca a la cacerola con las verduras, revolviendo para incorporar. Vierta gradualmente 200 ml de caldo de verduras y la leche de coco restante (200 ml), mezclando hasta que la crema quede homogénea y levemente espesa.
Devuelva los langostinos a la crema (si los reservó). Ajuste la sal. Finalice con el aceite de dendê restante (25 ml), la cebolleta y la mitad del cilantro picado, mezclando con suavidad.
Sirva de inmediato en platos hondos o cuencos, con el cilantro restante por encima. Acompaña arroz blanco y, opcionalmente, farofa de dendê.
